Eleanor Barraclough publica 'El oro de los vikingos': "Sería útil recordar su pragmatismo cultural"
La historiadora destaca el papel de la mujer como "motor" de la sociedad vikinga
En una entrevista de Europa Press y preguntada por qué cuálidad vikinga rescataría, ha dicho que en una sociedad con tendencia a la polarización en la que "tienes que estar en un bando u otro", sería útil esa manera de observar pragmática a otras culturas que tenían los vikingos, que podían participar en ellas o tomar algunos de sus elementos.
Barraclough ha dicho que esa perspectiva de observar al otro "sin miedo" e interactuar con el diferente podría ser algo que la era vikinga podría enseñar a la sociedad actual, aunque ha recordado que a menudo lo hicieron porque querían sacar un provecho de ello.
En ese sentido, ha dicho que en 2008 se comenzó a utilizar en Islandia la expresión 'útrásavíkingur', en referencia a banqueros que se habían aprovechado de la crisis de las hipotecas para ganar mucho dinero y desaparecer: "Ese carácter de ataque rápido y oportunismo es más vikingo. Posiblemente serían este tipo de gente más capitalista".
- Imagen distorsionada.
La historiadora ha dicho que se tiene un poco la imagen distorsionada de la cultura vikinga con "el señor con el casco con cuernos" y su imagen violenta, que ha admitido que es parcialmente verdad, pero ha subrayado que es necesaria ponerla en un contexto más amplio.
Ha señalado que existe un estereotipo del vikingo que han alimentado películas basado en su dimensión militar, que es "medio cierto", porque al mismo tiempo que la batalla también se necesitaban familias o granjas, que no encajan en el mito.
- Papel de la mujer.
Barraclough ha explicado que con su libro ha querido demostrar que "a veces la realidad tiene más colores que el mito", y que por ello ha querido hablar de guerreros exitosos y fracasados, el papeles de las mujeres vikingas, los mercaderes, los artesanos, los niños y la vida de los esclavos a través de objetos.
En 'El oro de los vikingos', mejor libro de historia del año para 'The Times', la historiadora analiza objetos cotidianos como peines, juguetes, así como grafitis rúnicos y núcleos glaciares, para desmontar estereotipos de un pueblo que se expandió desde las tierras escandinavas hasta Groenlandia o el imperio bizantino y formó una sociedad muy heterogénea.
Sobre el rol de la mujer, ha dicho que tenían papeles variados pero fundamentales porque se encargaban de almacenar la comida, la producción textil, la transmisión cultural, cuidar a los niños y llevar las granjas: "Eran el motor de la sociedad vikinga", ha asegurado la historiadora.
Ha defendido que, más allá del impacto de los vikingos por su carácter belicoso, tuvieron una influencia cultural en lenguas como el inglés: "No debemos menospreciar el legado militar, pero tiene mucho más, que no se debe empequeñecer".
Eleanor Barraclough es profesora titular de Historia Pública en la Universidad Bath Spa y anteriormente lo fue de Historia y Literatura medieval en la Universidad de Durham, y entre sus libros publicados se encuentran 'Más allá de las tierras del norte'.
(por Europa Press)
La historiadora destaca el papel de la mujer como "motor" de la sociedad vikinga
La historiadora británica Eleanor Barraclough ha publicado el libro 'El oro de los vikingos' (Ático de los Libros), un ensayo en el que se acerca a la vida cotidiana de la cultura vikinga, y ha asegurado: "Sería útil recordar su pragmatismo cultural" en el contexto actual de polarización de la sociedad.
En una entrevista de Europa Press y preguntada por qué cuálidad vikinga rescataría, ha dicho que en una sociedad con tendencia a la polarización en la que "tienes que estar en un bando u otro", sería útil esa manera de observar pragmática a otras culturas que tenían los vikingos, que podían participar en ellas o tomar algunos de sus elementos.
Barraclough ha dicho que esa perspectiva de observar al otro "sin miedo" e interactuar con el diferente podría ser algo que la era vikinga podría enseñar a la sociedad actual, aunque ha recordado que a menudo lo hicieron porque querían sacar un provecho de ello.
Ha descartado que se pueda establecer un paralelismo entre los vikingos y políticos actuales como Donald Trump y Vladímir Putin, ya que los incursiones vikingas eran más de "atacar y huir" y provocar el shock en las comunidades atacadas, aunque sí cree que se pueden establecer paralelismos con gente oportunista en busca de dinero.
En ese sentido, ha dicho que en 2008 se comenzó a utilizar en Islandia la expresión 'útrásavíkingur', en referencia a banqueros que se habían aprovechado de la crisis de las hipotecas para ganar mucho dinero y desaparecer: "Ese carácter de ataque rápido y oportunismo es más vikingo. Posiblemente serían este tipo de gente más capitalista".
- Imagen distorsionada.
La historiadora ha dicho que se tiene un poco la imagen distorsionada de la cultura vikinga con "el señor con el casco con cuernos" y su imagen violenta, que ha admitido que es parcialmente verdad, pero ha subrayado que es necesaria ponerla en un contexto más amplio.
Ha señalado que existe un estereotipo del vikingo que han alimentado películas basado en su dimensión militar, que es "medio cierto", porque al mismo tiempo que la batalla también se necesitaban familias o granjas, que no encajan en el mito.
- Papel de la mujer.
Barraclough ha explicado que con su libro ha querido demostrar que "a veces la realidad tiene más colores que el mito", y que por ello ha querido hablar de guerreros exitosos y fracasados, el papeles de las mujeres vikingas, los mercaderes, los artesanos, los niños y la vida de los esclavos a través de objetos.
En 'El oro de los vikingos', mejor libro de historia del año para 'The Times', la historiadora analiza objetos cotidianos como peines, juguetes, así como grafitis rúnicos y núcleos glaciares, para desmontar estereotipos de un pueblo que se expandió desde las tierras escandinavas hasta Groenlandia o el imperio bizantino y formó una sociedad muy heterogénea.
Sobre el rol de la mujer, ha dicho que tenían papeles variados pero fundamentales porque se encargaban de almacenar la comida, la producción textil, la transmisión cultural, cuidar a los niños y llevar las granjas: "Eran el motor de la sociedad vikinga", ha asegurado la historiadora.
Ha defendido que, más allá del impacto de los vikingos por su carácter belicoso, tuvieron una influencia cultural en lenguas como el inglés: "No debemos menospreciar el legado militar, pero tiene mucho más, que no se debe empequeñecer".
Eleanor Barraclough es profesora titular de Historia Pública en la Universidad Bath Spa y anteriormente lo fue de Historia y Literatura medieval en la Universidad de Durham, y entre sus libros publicados se encuentran 'Más allá de las tierras del norte'.
(por Europa Press)