Mayte Uceda aborda la fuerza de los lazos familiares en 'Los amores paralelos': "El amor no lo salva todo"
Así, la historia relata cómo la menor de las hermanas Arnau, Lina, se enamora de un joven minero implicado en la Revolución de Asturias en el año 1934, mientras que la mayor, Estefanía, empieza una relación con un Guardia Civil, a las puertas de la Guerra Civil.
"Amar implica posicionarse, pero cuando hay una sociedad tan polarizada y con tantas desigualdades como la que había a comienzos de la guerra, tomar decisiones puede llegar a generar mucho rencor, sobre todo si nace de la incomprensión o de la incapacidad para comprender al otro", ha precisado.
En el caso de las dos hermanas, ha puntualizado que "enamorarse de hombres tan distintos va a suponer que se enfrenten entre ellas". De este modo, Lina se enamora de Antón, un hombre que además de ser obrero, está muy implicado en la lucha por los derechos mineros y forma parte del sindicato CNT.
Lina "aspira a una vida más allá del matrimonio porque nació con cojera, síntoma de raquitismo", relata la autora, que precisa que esta enfermedad "condiciona su futuro: quiere aprender, estudiar, es soñadora, es rebelde, por lo que busca una vida diferente a la de su hermana".
En contraste, Estefanía, por ser la hermana mayor, "solamente piensa en su futuro y en casarse, sin tener en cuenta los sentimientos de su hermana pequeña, sobre todo cuando se entera de su relación, que no considera apropiada".
Al igual que Estefanía, la familia Arnau se opone a esta relación "porque ve en Antón una amenaza a su modo de vida" por lo que Uceda considera que, más allá del romance, la historia aborda la tensión política y de clase.
"Los prejuicios no solamente van desde la clase acomodada, como los Arnau, hacia la clase obrera, sino que también sucede al revés porque a través de estos sindicatos se mentalizaba al minero de que esta clase burguesa era su azote", indica la escritora. Precisamente, personajes como el hermano mayor de Antón representan este prejuicio hacia la familia Arnau
Para la escritora, "los escenarios también son protagonistas principales", ya que 'Los amores paralelos' se desarrolla en Asturias, en concreto, en dos ambiente: las cuencas mineras y Oviedo, la capital de la provincia. "De las diferencias que hay entre esos dos lugares surgen los conflictos", apostilla.
- Guiño a sus orígenes familiares.
De este modo, Uceda ambienta la novela en la comunidad en la que nació, donde su abuelo y su padre trabajaron de mineros. Su padre fue "uno de esos niños cuya edad tuvo que ser modificada para poder acceder a un trabajo, ya que era menor para trabajar". "Fue muy interesante conocer sus anécdotas, algunas de las cuales están reflejadas en el libro", revela
A la hora de documentarse, también entrevistó a amigos suyos que aún siguen las cuencas mineras y nietos de mineros, que le contaron experiencias sobre lo vivido por sus abuelos. "La vida en las cuencas mineras era muy difícil, muy dura, era una zona muy industrializada, contaminada y donde los trabajos derivados de la minería recibían en compensación unos horarios muy bajos, en contraste con la vida de ciudad", ha indicado al respecto.
(por Europa Press)
Mayte Uceda ha publicado su nueva novela, 'Los amores paralelos' (Editorial Planeta), una historia de amor, traición y sacrificio ambientada en Asturias que gira en torno a dos hermanas y en la que constata que "el amor no lo salva todo", como ha indicado la autora en una entrevista a Europa Press.
Así, la historia relata cómo la menor de las hermanas Arnau, Lina, se enamora de un joven minero implicado en la Revolución de Asturias en el año 1934, mientras que la mayor, Estefanía, empieza una relación con un Guardia Civil, a las puertas de la Guerra Civil.
"Amar implica posicionarse, pero cuando hay una sociedad tan polarizada y con tantas desigualdades como la que había a comienzos de la guerra, tomar decisiones puede llegar a generar mucho rencor, sobre todo si nace de la incomprensión o de la incapacidad para comprender al otro", ha precisado.
Por ello, el amor que presenta en el libro "es más complejo" ya que la sociedad "estaba atravesando un momento muy difícil, con desigualdades sociales, mucha polarización y todo esto afecta a los personajes que no se pueden abstraer".
En el caso de las dos hermanas, ha puntualizado que "enamorarse de hombres tan distintos va a suponer que se enfrenten entre ellas". De este modo, Lina se enamora de Antón, un hombre que además de ser obrero, está muy implicado en la lucha por los derechos mineros y forma parte del sindicato CNT.
Lina "aspira a una vida más allá del matrimonio porque nació con cojera, síntoma de raquitismo", relata la autora, que precisa que esta enfermedad "condiciona su futuro: quiere aprender, estudiar, es soñadora, es rebelde, por lo que busca una vida diferente a la de su hermana".
En contraste, Estefanía, por ser la hermana mayor, "solamente piensa en su futuro y en casarse, sin tener en cuenta los sentimientos de su hermana pequeña, sobre todo cuando se entera de su relación, que no considera apropiada".
Al igual que Estefanía, la familia Arnau se opone a esta relación "porque ve en Antón una amenaza a su modo de vida" por lo que Uceda considera que, más allá del romance, la historia aborda la tensión política y de clase.
"Los prejuicios no solamente van desde la clase acomodada, como los Arnau, hacia la clase obrera, sino que también sucede al revés porque a través de estos sindicatos se mentalizaba al minero de que esta clase burguesa era su azote", indica la escritora. Precisamente, personajes como el hermano mayor de Antón representan este prejuicio hacia la familia Arnau
Para la escritora, "los escenarios también son protagonistas principales", ya que 'Los amores paralelos' se desarrolla en Asturias, en concreto, en dos ambiente: las cuencas mineras y Oviedo, la capital de la provincia. "De las diferencias que hay entre esos dos lugares surgen los conflictos", apostilla.
- Guiño a sus orígenes familiares.
De este modo, Uceda ambienta la novela en la comunidad en la que nació, donde su abuelo y su padre trabajaron de mineros. Su padre fue "uno de esos niños cuya edad tuvo que ser modificada para poder acceder a un trabajo, ya que era menor para trabajar". "Fue muy interesante conocer sus anécdotas, algunas de las cuales están reflejadas en el libro", revela
A la hora de documentarse, también entrevistó a amigos suyos que aún siguen las cuencas mineras y nietos de mineros, que le contaron experiencias sobre lo vivido por sus abuelos. "La vida en las cuencas mineras era muy difícil, muy dura, era una zona muy industrializada, contaminada y donde los trabajos derivados de la minería recibían en compensación unos horarios muy bajos, en contraste con la vida de ciudad", ha indicado al respecto.
(por Europa Press)